2015 cierra con caídas récord en el precio de la gasolina y el gasoil.

REVISTA LOGÍSTICA TRANSPORTE Y ALMACENAJE – 20/01/2016

Durante el 2015 las caídas en el precio de la gasolina y el gasoil han continuado la senda descendiente de 2014.

Los factores son diversos, ya que los precios de ambos están influídos por varios parámetros.

Por un lado, el equilibrio entre la oferta y la demanda está lejos de producirse, hay un exceso de oferta lo que provoca, entre otras cosas, la caída del precio. El abaratamiento en el coste de aprovisionamiento también tiene una influencia directa en el precio: actualmente hay miles de contenedores de crudo apilados en grandes superficies en medio del océano.

No podemos dejar de hablar de China, ya que la desaceleración de la segunda mitad de 2015 ha provocado el aumento de stock, al no comprar el país la cantidad esperada.

Sin embargo, los precios de los carburantes no tienen una relación directa con la cotización del barril de petróleo, dependen de las cotizaciones de la gasolina y gasóleo en los mercados al por mayor, en el caso de España, del Mediterráneo y del Norte de Europa, todos ellos en dólares, es por eso que los precios no han reflejado la gran caída en bolsa de ambos productos. Están influídos por la oferta y demanda de dichos productos y el tipo de cambio Euro/Dólar.

Estados Unidos también tiene su parte de culpa, ya que la caída de los precios también es el resultado de un cambio estructural, ahora hay dos productores con flexibilidad para modular la producción mundial, E.E.U.U. y Arabia Saudí. La posible vuelta de Irán al mercado es un factor bajista, si se produjese a finales de 2016 podrían añadirse unos 700.000 barriles al día adicionales según datos de la AOP.

Es previsible que la demanda mejore con los precios bajos, aunque es difícil comprobar su elasticidad, ya que en los países en desarrollo se ha devaluado su valor frente al dólar. En España hay competencia, los precios reflejan la evolución de los precios al por mayor. Los carburantes son un producto energético fiscal, con 550 millones de euros recaudados en 2014 en IEH e IVA.